Presentación del Libro de la Defensoría del Turista

En el marco de una nueva edición de la Feria Internacional de Turismo, en La Rural, se presentó el sábado 29 de octubre el Libro de la Defensoría del Turista de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Más información, hacer clik en el enlace.

Fuente:

http://blogsdelagente.com/josepalmiotti/2011/11/08/presentacion-del-libro-de-la-defensoria-del-turista/

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UN SOUVENIR DE REGALO

Quién no se ha llevado alguna vez un recuerdo de ese lugar que visito?

Si bien es una costumbre desde que la humanidad se traslada de un lado al otro coleccionando recuerdos, vale la pena preguntarnos: Qué nos llevamos como souvenir y donde terminan a lo largo del tiempo?

Comencemos por definir esta palabrita que se ha tornado en el mercado turístico una verdadera industria generadora de lucros increíbles.

Un souvenir, suvenir o recuerdo (del francés souvenir: ‘objeto que sirve como recuerdo de la visita a un lugar’),] es un objeto que atesora a las memorias que están relacionadas a él.

Por ejemplo, si un viajero compra un souvenir en unas vacaciones memorables, él o ella asociarán muy probablemente el souvenir a las vacaciones. Recordará ese momento especial cada vez que él o ella miren el recuerdo.

Indudablemente posee una carga emocional a la hora de comprarlo aunque con el tiempo, en muchos casos se convierta en un estorbo decorativo destinado a terminar en tacho de basura y ni que hablar cuando alguien te lo trae de regalo para que lo cuelgues en alguna pared de tu casa cuando en realidad queres hacerlo desaparecer por que te parece horroroso. Sigue leyendo

Descubrimiento Científico:La ciencia investiga turistas.

Por Guillermo Gatti

La comunidad científica festeja últimos hallazgos referentes al comportamiento de los seres humanos cuando salen de viaje de placer.

La investigación  incluyo en su muestra personas de diferentes edades que escogieron la modalidad de turismo grupal usando como medio de transporte micros de larga distancia.

Dicha investigación surgió de la curiosidad de un pasajero que, coincidentemente, era investigador de la Universidad de Tajungapul y que había contratado un tour para relajar sus neuronas y salir de su rutina intelectual.

Eusebio Alcuadrado se sorprendió de tal manera al ver como los pasajeros del grupo se comportaban que a su regreso le planteo a su equipo investigar este fenómeno.

Después de arduos trabajos de campo, estadísticas, control de variables y largas observaciones, arribaron a resultados sorprendentes que, según Eusebio Alcuadrado serán de gran utilidad para guías y coordinadores de turismo como herramienta para ejercer su actividad profesional de forma más eficiente y efectiva.

Después de compartir un café descafeinado con medialunas de soja (puaj) con el joven investigador paso a relatarles a modo de síntesis los resultados de dicha investigación: Sigue leyendo

¿De qué nos disfrazamos cuando se nos enamora un pasajero o una pasajera?

Por Guillermo Gatti

Que los pasajeros se hagan la cabeza con los guías y coordinadores no es una situación sorprendente.

Sabemos que cuando se sale de vacaciones, muchos turistas llenan sus valijas de ropa y de fantasías y se suben al micro con toda la artillería dispuestos a no dejar títere con cabeza.

Claro, que si pueden bajarle la caña al guía o a la guía el desafió toma otra dimensión y obviamente la sensación es directamente proporcional a  la presa.

Giusepe Culorotto, un viejísimo guía de turismo que se adhirió al movimiento gay en la década del 70, afirma que agua y sexo no se le debe negar a nadie pero que jamás se debe perder el modelito lo que implica actuar con sagacidad y estrategia para evitar desbordes y perder el norte profesional.

En fin, en vacaciones todo vale y en ningún lugar esta escrito que cuando viajamos la libido queda en casa. Nos movemos por la ley del deseo y ante un pedazo de carne que respira se hace muy difícil esquivar la vista y hacer de cuenta que aquí no ha pasado nada.  Sigue leyendo

Martita se compro Brasil

Por Guillermo Gatti

Martita, un personaje singular claro exponente de los turistas de la década del 90 que viajaban a Brasil y compraban hasta el aire que respiraban y la playa era apenas un detalle porque el slogan que los motivaba a viajar era” merda veo,merda quiero”

En esa época el afán consumista superaba todas las expectativas inclusive las nuestras donde el “SER GUIA DE TURISMO”, se había convertido en un asesor de compras. Sigue leyendo

¿Vamos a la playa o nos mudamos a la playa?

Por Guillermo Gatti

Miren detenidamente la imagen.

Qué es lo primero que les viene a la mente?

Muchos de los lectores argentinos, seguramente se sentirán identificados, y esta bien que así sea, porque de alguna manera, esta imagen nos identifica a la hora de cumplir nuestro rol como turistas.

Así somos, a la hora de salir de vacaciones, necesitamos de una monumental infraestructura que nos haga sentir que nada nos va a faltar y más todavía si semejante esfuerzo de cargar los múltiples bagayos nos permite ahorrar un pesito.

No son muchas las culturas que hacen de un día de playa un verdadero despliegue.

En este aspecto, los argentinos le sacamos al resto de los mortales, varios kilómetros de ventaja.

No importa el destino, viajemos en automóvil, micros, avión o a dedo, le ponemos el pecho y allá vamos con nuestra mudanza sobre nuestras espaldas sin importarnos nada.

Mas vale pájaro en mano …

Cuales son aquellas cositas que no nos podemos olvidar cuando salimos de vacaciones y vamos a la playa?: Sigue leyendo

Cuando el turista abre la boca…

por Guillermo Gatti

Solo Dios sabe que digo la verdad y nada más que la verdad, a pesar que muchos turistas negadores digan lo contrario para protegerse de ciertos estigmas.

Señores turistas, como digo siempre: “el problema de la verdad, es que no tiene remedio”, por lo tanto no hay otra que asumir, y en este caso leer, divertirse y pasarla bien…

Cuando un turista abre la boca, lo hace específicamente ante determinadas circunstancias.

Una de ellas es para comerse todo. Así es, un turista que ha pagado su paquete turístico donde tiene incluido el desayuno y la cena, encarna una lucha cruel para conseguir en siete noches comerse absolutamente todo sin piedad ninguna ni del hotel ni de su propio cuerpo. El sabe que lo pago y eso es suficiente para abrir la boca como una piraña enardecida y deglutir todo lo que se le cruza.

Es impresionante ver en el desayuno las diversas combinaciones de alimentos que el turista crea como así también los argumentos que inventa para justificar tremendo abuso alimentario.

El tema es mezclar lo mas posible, sumarle cantidad y deglutir en el tiempo mas corto posible así cuando llega la multitud, hace de cuenta que no desayuno, que recién llega y desayuna nuevamente.

La mezcla esta sustentada por increíbles justificaciones que, evidentemente e ilusoriamente, el turista crea para creerse el mismo que nadie percibe su gula…

El café con leche, porque es calentito y a la mañana cae bien, el juguito de naranja por la vitamina c, la fruta para ir de cuerpo, la chocolatada porque siente necesidad de algo dulce y aparte porque el chocolate combate a la depresión, el pan integral por las fibras, el pan común por el hidrato de carbono, la banana por el potasio, la gelatina porque es agua y no engorda, y las tortas porque de agua no tienen nada pero son ricas.

Los fiambres no pueden faltar de ninguna manera, ni en el estomago del turista ni en los bolsos de algunos turistas confianzudos que se lo llevan para evitar pagar el almuerzo.

También aparece el té en esta mezcla loca para ayudar a una buena digestión y calmar la culpa que aparece después de tanta gula. Me olvidaba, del yogurt, los cereales, la manteca, la mayonesa etc etc….

La cena no es menos importante ya que el turista entre las siete y las ocho de la noche comienza a transitar cerca de la puerta del restaurante como felino al acecho, a la espera de su apertura para encarar con el espíritu de un valiente guerrero el tan preciado tesoro.

Parece la largada de una formula uno, calentando los motores, viendo alrededor a los contrincantes y preparados para llegar primeros al plato cueste lo que cueste.

Aquí también las combinaciones son sorprendentes, ya que en menos de cuarenta minutos, el pobre estomago ha sido victima del mas monstruoso estupro gastronomico.

Primero arrancan las ensaladas, frescas, fácil de digerir, según ellos, y suficiente después de un día de abusos… “se lo creyeron?” jajajaja, claro que no, ni ellos se creen semejante infamia, porque atrás de las ensaladas van las carnes, las pastas, las salsas, los pasteles, las guarniciones y media docena de postres ricos en calorías… ahora si: bebida solo toman una porque eso si lo tienen que pagar…

Para otra cosa que el turista abre la boca es para quejarse. Yo divido a los turistas en dos grandes grupos, aquellos que hacen de la felicidad un culto y un hábito diario y los otros a los que la felicidad les duele y hacen de todo para vivir en el caos. Estos son los que además de comerse todo, se quejan de todo, también de lo que comen descaradamente.

La habitación es chica, la cama dura, la comida escasa y monótona, el micro semicama, las películas una mierda, el recepcionista no habla español, las toallas no e cubren el cuerpo, el agua no esta caliente, o esta muy caliente, la playa esta lejos, el centro también, el coordinador no nos da bola, el tiempo no ayuda, los paseos una porquería, mi país es mejor, los choferes son antipáticos, el hotel no es cuatro estrellas, esto no es lo que me vendieron, voy a mandar una carta documento, ( cuando sepa a quien mandársela), voy a hablar con mi abogado, por las dudas, quiero que me den otro viaje en concepto de indemnización ( así me sigo quejando y viajo todo el año gratis jaja, pícaro).

En fin estas son algunas de las quejas que los coordinadores escuchamos casi diariamente y que son apenas un pequeño porcentaje de una extensa lista.

Lo curioso es que al año siguiente vuelven a viajar por la misma empresa con los mismos coordinadores a los mismos lugares y nuevamente quejándose dando una triste sensación de que nada se ha aprendido.

También abre la boca el turista para preguntar. Este tema de las preguntas es un tema delicado ya que a través de las preguntas podemos sacar algunas conclusiones sobre una persona.

Que pensaría usted sin un turista le pregunta cuantos tornillos tiene el puente de Zarate Brazo Largo?, o cuantas palmeras tiene el parque nacional de El Palmar en Colon, o si los semáforos en brasil son iguales a los de Argentina?…

Cual seria su conclusión sobre una persona que pregunta porque en los micros no ponen ducha en los baños?

Cual seria el diagnostico y pronostico de una persona que pierde la cámara fotográfica, la llave de la habitación, la de la caja de seguridad, se clavo la punta de la sombrilla en el ojo, no encuentra la visa de entrada al país de destino y con la mejor cara dura pregunta si en brasil le hicieron una macumba porque no puede tener tanta mala suerte.

La única conclusión posible, por lo menos para mi, es que ese tipo de persona, evidentemente tienen un Dios aparte, porque si de la misma forma se comportaran en su hábitat natural ya estarían internados o extintos.

Me olvidaba, lo peor del caso es que cuando preguntan, preguntan enserio…

Gracias a Dios existe una minoría que abren la boca para cosas mas agradables e importantes, para agradecer, para admirar, para reír, para hacer amigos, para repetir sin parar que la vida vale la pena para estas cosas.

Hay gente que abre la boca para calmar esa tremenda ansiedad del otro caótico…

Existe esa gente todavía, y a nosotros nos hace muy bien vincularnos con ellos…

NO SON LA MAYORIA PERO TIENEN LA FUERZA DE LA MAYORIA…

Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera… así dice la canción pero hay que sacarlo con educación, humildad y buena leche. Así nos entendemos mejor y todo fluye más armónico.

Seguiremos haciendo turismo, llevando felices e infelices porque así es la diversidad. Esperemos que siempre este esa minoría que nos afirman que nuestra labor continua valiendo la pena…